En la muerte de S. M. la reina Mercedes de Orleans

By Manuel del Palacio

Fue su hermosura su menor encanto;

de la virtud y el bien destello vivo

apagóse cual astro fugitivo

en el profundo mar de nuestro llanto.

Sólo un instante bajo el regio manto

vivir pudo su espíritu cautivo,

que de otro amor más fuerte y más activo

oyó en el cielo el misterioso canto

¡Para reinar nació! Mas no en la tierra

donde combaten con tenaz porfía

los vivos y los crímenes en guerra

¿Qué hubiera sido aquí? Reina de un día;

hoy tras la tumba que su cuerpo encierra

¡Ya en el trono estará que merecía!