En la muerte del muy insigne varón doctor Juan Pérez de Montalbán
Duplique mi dictamen la alabanza
de un MONTE que erigió hondo desvelo
a tomar la razón de todo el Cielo,
a competir de estrellas semejanza
Si bien no le venció la confianza,
ni de Soberbia alada infausto vuelo,
porque creció para ejemplar consuelo
de cuanto el DOCTO por MODESTO alcanza
Corone pues su frente de laureles
este PENSIL de la Naturaleza
próspero de Retóricos claveles
No alteren de sus frutos la belleza
de la ENVIDIA los dientes más crueles,
que no puede ocultarse su GRANDEZA