En las ruinas de Pompeya

By Manuel del Palacio

Henchida el alma de mortal tristeza

penetro en ti, Necrópolis gigante,

y de tu vasta inmensidad delante

inclino silencioso la cabeza

De tu desierto Foro la belleza,

de tus pinturas el matiz brillante,

vivo me representan cada instante

un pasado de gloria y de grandeza

Vi los escombros de Numancia un día:

de Itálica y Sagunto el polvo vago,

que el viento arrastra en la extensión vacía.

Do quien de la fortuna vi lo aciago,

pero jamás soñó la mente mía

¡ni tanta soledad ni tanto estrago!