En los días de A. F.

By José Jacinto Milanés

¡Qué montaña, qué prado, o qué ribera

en su ameno recinto albergue ha dado

a una ninfa cual tú! ¿Ni quién cantado

habrá nunca beldad más hechicera?

¡Oh, Almendares feliz! si acaso viera

el Támesis en bellas tan preciado,

la hermosa que tú abrigas despechado,

de envidia y de rubor su curso hundiera

Y mi cítara humilde, al sentimiento

solo avezada del dolor sombrío

¿celebrarla podrá con digno acento?

¡Ay! no la cantaré; que al labio mío

expresar no le es dado lo que siento,

y mis votos callando al cielo envío.