En mi retrato

By Rudolfo Figueroa

Tez de América y ojos del oriente,

bozo de seda, labios abultados,

y cabellos oscuros, hacinados

como un crespón sobre la tersa frente.

He aquí la juventud resplandeciente

con sus sueños de gloria acariciados

por los primeros lauros conquistados

a despecho del mundo indiferente

Pero allá, tras un vuelo imperceptible,

la sombra de los íntimos dolores

que nacen del amor a lo imposible

Reflejos de tormentos interiores,

y esa amargura inmensa, indefinible,

de que halló espinas en lugar de flores.