En que se encarece la fuerza de la hermosura
Contendían los Dioses soberanos
del cielo, por la excelsa Monarquía,
que allá donde la paz centro tenía,
la ambición de reinar hizo tiranos.
Venus lo supo, y por los aires vanos
llegó donde la guerra se encendía,
y puesta en medio de esta gran porfía,
les derribó las armas de las manos.
El rayo quitó a Jove, y el tridente
al grande Rey de los azules hielos,
la espada a Marte llena de despojos
Mas ay, que a la lid vuelven de repente,
pero ya no contienden por los cielos,
sino por el imperio de sus ojos.