En Roma
¡Y nada respetó la edad avara
ni regio pueblo ni sagradas leyes!
En paz yacieron extranjeras greyes
do la voz del tribuno resonara.
No ya del triunfador por gloria rara
siguen el carro domeñados reyes,
ni de Clitumno los hermoso bueyes
en la pompa triunfal marchan al ara
Como nubes, cual sombras, como naves
pasaron ley, ejércitos, grandeza
Sólo una cruz se alzó sobre tal ruina
Dime tú, oh Cruz, que sus destinos sabes:
¿Será de Roma la futura alteza
humana gloria o majestad divina?