Enseña a los avaros y codiciosos el más seguro modo de enriquecer mucho

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si enriquecer pretendes con la usura,

Cristo promete, ¡oh pálido avariento!,

por uno que en el pobre le des, ciento:

¿dónde hallarás ganancia más segura?

La desdicha del pobre es tu ventura;

su hambre y su miseria, tu sustento;

su desnudez, tus galas y tu aumento,

si socorres su afán y pena dura.

Fías de la codicia del tratante

y de la tierra y en alado pino

los tesoros al mar siempre inconstante,

y sólo dudas del poder divino,

pues su misma promesa no es bastante

a persuadir tu ciego desatino.