Enseña el camino más seguro para la virtud, y quita el velo engañoso a la riquez...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

A quien la buena dicha no enfurece,

ninguna desventura le quebranta;

camino, Fabio, por la senda santa,

que no en despeñaderos permanece.

Huye el camino izquierdo, que florece

con el engaño de tu propia planta;

pues cuanto en curso alegre se adelanta,

tanto en mentidas lumbres te anochece.

Huye la multitud descaminada;

deja la culpa espléndida, y, seguro,

a virtud dará el fin de la jornada.

Y si al engaño, en la opulencia oscuro,

aplicas luz, harás que te persuada

que el oro es cárcel con blasón de muro.