ENVÍO
¡ Reina Herminia! Por tu halo de primores,
fragancia de joyantes juventudes,
ha volcado el jardín todas sus flores
y la poesía todos sus laúdes.
Es tu estructura de ánfora, y tus labios
visión de sangre que en la luz se irisa.
Tú eres la cifra de los pueblos sabios
que ven el porvenir en tu sonrisa.
Suba a tu alcázar, como un don galano,
junto al rosal, mi verso castellano,
que brotó, de las pampas y colinas.
Yo te soñé desde remotas playas,
porque, al cantarte a ti, canto a Bisayas,
que es como si cantara a Filipinas.