Epigrama

By Juan Francisco Andrés

El Ebro en su corriente cristalina,

célebre Alcino, tus discretas sales,

pues, con tus agudezas, sus caudales,

no envidiarán la fuente Cabalina.

Tu voz resuene dulce, peregrina,

en los climas remotos Boreales,

porque de tu elocuencia los raudales

al mayor Lauro, Febo los destina

El Clarín resonante de la fama

aplauda sus cadencias ingeniosas,

cuando el sonoro Pindo las aclama

Y exentas de las sombras envidiosas,

de Daphne las corone inmortal Rama,

para que brillen siempre victoriosas.