Epitafio a un gran músico

By Ricardo de Turia

No pases sin dolor, oh Peregrino,

si ofendida virtud te ha de hacer duelo,

pues yace muerto el que juntó en el suelo

el corzo al tigre, al lobo el Vellocino

Un día (ved si el canto era divino)

tantas piedras atrajo (sin recelo

que vino se enterraba) que del cielo

a lamentarse en su destreza vino

Agora, por poder salir, ¿quién duda

que cantará también? pues no está muerto;

mas en vano tu canto al aire ofreces,

¡oh triste! pues quien te oye es piedra muda

para decir que aun vives, y así es cierto

que la sobrada gracia ofende a veces