Epitafio

By Felipe Pérez y González

«El día catorce de este mes corriente

del año del Señor mil ochocientos

diez y nueve, con grandes sentimientos

de la española y extranjera gente,

murió el señor don Diego de repente,

sin siquiera llevar los Sacramentos,

de lo que todos quedan descontentos,

como puedes creer, lector doliente.

Malucho andaba ya; pero no tanto

que no blandiere el gran Cristobalino,

y no hechizase su apolíneo canto;

murió a manos de duendes: peregrino,

si algo alcanzas en versos, rompe en llanto,

tributo al sabio numen rabadino»