Es tan firme, Roselia...

By Manuel Justo de Rubalcava

Es tan firme, Roselia, el amor mío,

que primero verás sin orden luego

arder la blanca nieve, helar el fuego

y revolver atrás el curso el río:

Antes que experimentes mi desvío

saldrá en la noche el sol pálido y ciego,

pues antes que me mude sin sosiego

por si lo hará un peñasco innoble y frío

Nacerá del temor dulce esperanza

y tierna compasión del bronce duro

primero que yo intente abandonarte

Todo verás sujeto a la mudanza;

todo tendrá su fin, mas te aseguro

que lograré morir sin olvidarte