Esfinge

By Guillermo Blest Gana

Sí, maestro; ya lúgubre o risueño,

sueño es la vida, la razón lo advierte;

pero ¿nos viene a despertar la muerte,

o ésta, como la vida es otro sueño?

«¡Dormir, soñar tal vez!», con torvo ceño

Hamlet exclama, pero el cráneo inerte

guarda el secreto eterno, sin que acierte

a descubrirlo su tenaz empeño

Impasible la faz, severa y ruda,

sorda al clamor que los espacios llena,

la esfinge inmóvil permanece y muda.

Y de pie, contemplándola en la arena,

de un lado inquieta y tétrica, la Duda;

la Fe, del otro, plácida y serena.