Esperanza

By José Jacinto Milanés

Cuando despunta en el dormido cielo

la blanca y pura luz de un almo día,

suelo decir a la ventura mía:

¿Vendrás tal vez a coronar mi anhelo?

Mas cuando tiende el sonrosado velo

la muelle tarde por la esfera umbría,

llora perdido al fin mi alma vacía

aquel placer, que examinado es duelo

¿Esperar, esperar es la sentencia

que la fatalidad aterradora

señala a aquel que nuestras breñas pisa?

Pero mentí: la dulce Providencia

me ofrece un sol, como me dio una aurora,

y es esplendente sol brilla en Beliza.