Este soneto va por el mismo camino que el pasado

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Estábase Teresa de Locía

atando el cenojil, la pierna alzada,

toda patitendida y destapada,

pensándose que nadie la veía.

Lucas Gil la miraba y pretendía

y, viendo la ocasión aparejada,

arremetiola sin decirla nada,

por no guardar lo de hoy para otro día.

El mozo era pujante de natura

y, mostrándole el basto, dijo: «Envido»,

y ella responde: «El diablo te trasquile.»

Ganó el juego con sola esta figura;

Teresa grita, y Gil la ha respondido:

«Si le parece gordo, no lo hile.»