Estrago de amor
No estraga en batallón de armada gente
tanto la bala del cañón fogoso,
ni el rayo celestial que impetuoso
al suelo baja de la nube ardiente,
ni el ábrego horrísono y valiente
en la flota del mar tempestuoso,
ni el fuego que con ímpetu furioso
del monte ciñe la salvaje frente;
cuanto estraga el amor el pecho amante
amando en parte donde no es amado,
que es un linaje de infernal tormento;
tanto que es a la gloria semejante,
con esta mortal furia comparado,
rayo, bala, naufragio, fuego y viento.