ET INCARNATUS EST.

By Jesús Balmori

El guerrero español y el Señor boholano

Se encontraron, buscándose, bajo la noche bruna.

Legaspi se llamaba el Capitán hispano.

El Señor de Bohol, el Raja Sicatuna.

Se besaron. Y urdieron abrirse mutuamente

Una herida en la vena donde su sangre ardía.

Para mezclar su vida, y consagrarla ardiente

En un cáliz : [ Tu santo corazón, patria mía!

Si Filipinas hoy, rotas ya sus cadenas,

Quisiera aparecer ante su historia, sola,

Olvidada del pacto de su viejo Virrey,

Se tendría que abrir nuevamente las venas,

Y arrancar de sus venas esta sangre española

¡Que en su vida y su alma es Dios, idioma y ley!