Evocación

By Antonio José Olmedo

¿Te acuerdas? bajo el palio azul-turquí del cielo

marchábamos unidos; y la dulce belleza

del vesperal paisaje, nos trajo la tristeza

de nuestras pobres vidas señeras, sin consuelo

Un tapiz de esmeralda perfumado en el suelo;

Filomena brindaba alegre su riqueza

Nos miramos muy cerca Tu voz, toda terneza,

tremaba ardiente, y suave como de terciopelo.

-¡Quiéreme mucho, amor mío! ¡Quiéreme mucho!

Exoraste en acento que todavía escucho

Tembló de envidia y celos una encarnada flor.

que al borde del camino lloraba sus agravios

Yo te besé en la rosa sangrante de tus labios

consagrando aquel beso nuestro divino amor.