Exhortación a la Majestad del Rey Nuestro Señor Felipe IV para el castigo de los...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Escondido debajo de tu armada

gime el Ponto, la vela llama al viento,

y a las lunas de Tracia con sangriento

eclipse ya rubrica tu jornada.

En las venas sajónicas tu espada

el acero calienta, y, macilento,

te atiende el belga, habitador violento

de poca tierra, al mar y a ti robada.

Pues tus vasallos son el Etna ardiente

y todos los incendios que a Vulcano

hacen el metal rígido obediente,

arma de rayos la invencible mano:

caiga roto y deshecho el insolente

belga, el francés, el sueco y el germano.