Fe y orgullo

By Juan Martínez Nacarino

Precisamente Porque soy altivo

creo en Dios y le adoro reverente,

porque se cree en El o fatalmente

de la propia impotencia se es cautivo.

Y es más noble creer en un Dios vivo,

sabio, justo inmortal, omnipotente,

que a cada paso tropezar ruinmente

por rechazar su eterno imperativo

¿Y a qué no creer en Dios? Para ser luego

sectario de otros hombres, mis iguales,

aceptando su error como un borrego,

para no hallar consuelos en mis males,

para vivir esclavo y morir ciego

y no gozar los bienes inmortales!