FRAGANCIAS – I ILANG-ILANG
Una princesa de faz doliente,
ojos muy negros y noble rol,
nacida en áurea cuna de Orienté
bajo las gasas del arrebol,
sintió una noche pasión ardiente
y pronto súpolo su padre, el Sol.
Amaba, amaba á las estrellas
cual la heroína de un cuento azul...
—Padre, tocarlas quiero, ¡qué bellas!
- Hija, es prestada su hermosa luz.
Mas, mira e-se árbol de sombra amena
y verás otras de dulce olor.
Se llaman ilanff-ilang, morena...
—¡Si en ellas, padre, solió mi amor!