FRAGANCIAS – II CADENAS ROSAS DE AMOR
Se cree fuerte y así, indiscreta,
guiada solo por su candor,
con la cabeza de ansias repleta,
desconociendo aun el dolor,
entra inconsciente en la glorieta
de mis cadenas rosas dé amor-.
Y aspira un suave perfume á cielos,
cierra los párpados para sofiar
y siente á poco nuevos anhelos
como oleajes de brava mar...
Lleva de súbito la mano al pecho:
¡hay un agudo dardo traidor!
Huye, ¡y la prenden sin darle trecho
frescas cadenas rosas de amor.