Fragmento de una leyenda

By Adelardo López de Ayala

Nací soberbio en miserable cuna;

volé al combate y alcancé renombre:

mi salvaje valor y mi fortuna

me hicieron luego despreciar al hombre

Ni el bosque solitario con su calma

un pensamiento levantó en la mente,

ni el ronco son de la batalla hirviente

un sentimiento despertó en mi alma

Tú solamente, Elena, vida mía,

tú, como Dios, que arranca con su mano

agua sin fin del pedestal que toca,

sacaste amor y sentimiento humano

de este desierto corazón de roca

haciendo hervir mi sangre siempre fría