Fray Diego de Cádiz

By Mercedes de Velilla Rodríguez

Consagró a Dios en el altar cristiano

su fe, su corazón, su inteligencia;

brotaba de su labio la indulgencia,

la caridad bendita de su mano

Culpas y errores que del ser humano

ennegrecen y manchan la conciencia,

confundió con su ejemplo y su elocuencia,

mostrando el bien eterno y soberano

¡Varón preclaro, de virtud modelo,

recibe los altísimos honores

que te rinden gozosos tierra y cielo!

Y en tu solio inmortal de resplandores,

no olvides, no, las sombras de este suelo;

¡da a nuestras almas luz con tus favores!