Funeral discurso de Aníbal, tomando el veneno para morir, viéndose viejo, solo y...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Quitemos al Romano este cuidado,

y un número a sus muchos prisioneros,

pues me temen, los cónsules severos,

amenaza caduca de su estado.

Impaciente a los términos del hado,

salga la alma que armó tantos guerreros:

no aprenda a servir estos postreros

años, que del afán he reservado.

Pródigo del espíritu y la vida,

desprecio dilatar vejez cansada:

venganza les daré, no triunfo y gloria.

Que es desesperación bien entendida

buscar muerte a la afrenta anticipada:

quede a guardar la vida a la memoria.