Gandalín, escudero de Amadís de Gaula, a Sancho Panza, escudero de don Quijote

By Miguel de Cervantes y Saavedra

Salve, varón famoso, a quien fortuna,

cuando en el trato escuderil te puso,

tan blanda y cuerdamente lo dispuso,

que lo pasaste sin desgracia alguna.

Ya la azada o la hoz poco repuna

al andante ejercicio; ya está en uso

la llaneza escudera, con que acuso

al soberbio, que intenta hollar la luna.

Envidio a tu jumento y a tu nombre,

y a tus alforjas igualmente envidio,

que mostraron tu cuerda providencia.

Salve otra vez, ¡oh Sancho!, tan buen nombre,

que sólo a ti nuestro español Ovidio

con buzcorona te hace reverencia.