Gente de pluma

By Marcos Zapata

¡Oh, adorable gorrión! ¡Oh compañero

cuánto a mí te pareces y asemejas!

Habitamos los dos las mismas tejas:

yo un sotabanco, tú bajo el alero.

Apenas brilla el resplandor primero,

cantando alegre tu refugio dejas;

yo también, al sentir que ya te alejas,

de mi augusta mansión parto ligero.

Juntos salimos a buscar la vida;

tú el puñado de rubios cereales,

yo, la media peseta consabida.

Mas aquí se divorcian nuestros males;

tú encuentras casi siempre la comida,

pero yo pocas veces los dos reales.