Grito de un culpable

By Francisco Javier Ugarte y Pages

De la mano de Dios abandonado,

el sello de Satán llevo en la frente:

que arrastra mi conciencia eternamente

el grillete maldito del pecado

Para salir, Señor, de tal estado,

mi frágil voluntad es impotente,

a asfixia condenada en el ambiente

que emponzoña la vida del malvado

Me aborrezco a mí mismo y me desprecio,

derrumbado hasta el fondo de la sima

donde oculto, Señor, mi orgullo necio

Mi espíritu conforta, me fe anima:

esclavo de mi culpa, ¿no habrá precio

que de esta servidumbre me redima?