Gustavo Adolfo

By Mercedes de Velilla Rodríguez

En la margen del Betis murmurante,

donde expira, entre flores, la onda inquieta,

en monumento digno del poeta,

su hermosa estatua se alzará triunfante.

El sol le ofrecerá nimbo radiante;

sus perfumes, la rosa y la violeta;

la aurora, el beso de su luz discreta;

el crepúsculo, brisa refrescante.

Traerá la noche espíritus y hadas,

visiones de Leyendas peregrinas

que poblarán las verdes enramadas

La alondra y las oscuras golondrinas

cantarán, al lucir las alboradas,

las Rimas inmortales y divinas