HA SONADO LA VOZ DE LOS HERMANOS I
Ante tu solio, su canción armónica
deslíe el bardo de broncíneo estilo:
viene a ofrendar la dádiva luzónica
a la ciudad homérica, Iloilo.
No de altivo laurel tu sien recama,
que no es amor sinónimo de orgullo:
Dios, que creó el amor, puso la llama
en un suspiro, un verso y un arrullo.
La paloma errabunda del trovero,
escapada del áureo Romancero,
va cantando por cimas y por playas.
Vedla aquí. Hace de su ala una bandera
de amor, para clavarla en la cimera
del más alto peñón de las Bisayas.