Hablando con una niña que por su elección se entró religiosa

By Salvador Jacinto Polo de Medina

Borrar supiste -oh Clori, oh rosa pura-

el albedrío de la contingencia,

ya a los rizos de nácar su violencia

no podrá destrenzarles la hermosura.

No admire, no, que sin edad madura

solicites galán que no hace ausencia,

que si el silencio es rostro en la prudencia

la virtud es la edad de la cordura

En peligros de un mal y de un engaño

es más sabia razón, más advertida,

prevenir, no enmendar el desengaño.

Ciencia de escarmentados no es lucida

y tú, por no ver males desde el daño,

los ves desde el discurso prevenida.