Hanníbal

By Justo Sierra

Jura en su nido al águila matar; el Pirineo

cruza y la Galia a saltos; desde la rota cresta

del Alpe mira a Italia ebria de luz y fiesta

y baja y la hace suya: ¡fatídico himeneo!

Sacia, del Trebia a Cannas, en sangre su deseo,

el elefante púnico pisa la flor enhiesta

de la virtud de Roma que a sucumbir se apresta

Sólo el Senado vela junto al postrer trofeo

No puede, exangüe, el cíclope, tocar el nido rojo

Cartago, negra madre, lo deja moribundo,

a par que Roma surge gigante de su enojo.

Vencido, de odio muere y de desdén profundo

Y el gran grito del águila hincada en el despojo,

despierta un eco lúgubre en el pavor del mundo.