HERÁLDICA – II
Es su color azul, azul celeste,
amor y preferencia de María;
Ella lo quiso al escoger su veste
bajo la azul diafanidad del día.
Su albura tiene del candor de un niño,
nieve del valle derretida en ampos;
blancura de las pieles del armiño
y del lirio escondido de los campos.
Es su amarillo Sol de Eucaristía;
su rosa el tinte que eligiera un día
la Florecilla de Jesús por gala:
cuatro colores son que el cielo quiso
que fueran guía, luz, sostén y ala
para poder volar al Paraíso.