HERÁLDICA – III
Somos las rosas del Oriente hermoso,
cuidadas por divino Jardinero;
Jesús Sacramentado es nuestro Esposo,
porque su amor es nuestro amor primero.
Nuestro escudo es la vara de virtudes
que florece en amor todos los días;
nuestra voz es un salmo de laúdes,
y somos por María, las Marías.
Mientras exista un alma sin fortuna,
verá en nos a la hermana y a la madre
que obrará el bien sin recompensa alguna.
Porque éste es el cartel de nuestra vida:
por cada espina que un amor taladre,
dar otro amor con que sanar la herida.