Horóscopo

By Félix Córdoba Dávila

De la edad juvenil en los albores

y llorando su mísero destino,

una niña, a la vera del camino,

pide limosnas y regala flores.

Aunque sufre del hambre los horrores,

bajo su traje rústico y mezquino

adivinase un cuerpo alabastrino

portado de secretos tentadores

-¡Pobre niña, mugrienta y haraposa,

que vives explotando la belleza

de las flores que ofreces afanosa!

¡Sabe Dios si mañana, en tu pobreza,

venderás, como vendes una rosa,

la delicada flor de tu pureza!