Humo y ceniza

By Pedro Antonio de Alarcón

Fumaba yo, tendido en mi butaca,

cuando, al sopor de plácido mareo,

mis sueños de oro realizarse veo

del humo denso entre la niebla opaca

Mas ni la gloria mi ambición aplaca,

ni nada calma mi febril deseo

hasta que, envuelta por el aire, creo

verte mecida en vaporosa hamaca

Corro hacia ti, mi corazón te evoca,

y cuando el fuego de tu amor me hechiza

y van mis labios a sellar tu boca,

de ellos, ¡ay!, el cigarro se desliza

y sólo queda, de ilusión tan loca,

humo en el aire y, a mis pies ceniza.