-I-

By Fernando de Herrera

Sufro llorando, en vano error perdido,

el miedo y el dolor de mi cuidado,

sin esperanza; ajeno y entregado

al imperio tirano del sentido.

Mueve la voz Amor de mi gemido

y esfuerza el triste corazón cansado,

porque siendo en mis cartas celebrado

de él se aproveche nunca el ciego olvido.

Quien sabe y ve el rigor de su tormento,

si alcanza sus hazañas en mi llanto,

muestre alegre semblante a mi memoria.

Quien no, huya y no escuche mi lamento,

que para libres almas no es el canto

de quien sus daños cuenta por victoria.