Idealidad exótica

By Julio Herrera y Reissig

Tal la exangüe cabeza, trunca y viva,

de un mandarín decapitado, en una

macábrica ficción, rodó la luna

sobre el absurdo de la perspectiva

Bajo del velo, tu mirada bruna

te dio el prestigio de una hurí cautiva

y el cocodrilo, a flor de la moruna

fuente, cantó su soledad esquiva

Susceptible quién sabe a qué difuntas

dichas, plegada y con las manos juntas,

te idealizaste en gesto sibilino

Y a modo de espectrales obsesiones,

la torva cornamenta de un molino

amenazaba las constelaciones