Idilio salvaje – III

By Manuel José Othón

Mira el paisaje: inmensidad abajo,

inmensidad, inmensidad arriba;

en el hondo perfil, la sierra altiva

al pie minado por horrendo tajo

Bloques gigantes que arrancó de cuajo

el terremoto, de la roca viva;

y en aquella sabana pensativa

y adusta, ni una senda, ni un atajo

Asoladora atmósfera candente,

donde se incrustan las águilas serenas,

como clavos que se hunden lentamente.

Silencio, lobreguez, pavor tremendos

que viene sólo a interrumpir apenas

el galope triunfal de los berrendos