- II - A Lisis, presentándole un perro, que había quitado un cordero de los mism...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Este cordero, Lisis, que tus yerros

sobrescribieron como al alma mía,

estando ayer recién nacido el día,

de un lobo le cobraron mis dos perros.

En el denso teatro de estos cerros,

Melampo aventajó su valentía:

ya le viste otra vez, con osadía,

defender a tus voces los becerros.

Conoce que soy tuyo en tu ganado,

pues, por guardarle, desamparo el mío,

y en mi pérdida estimo su cuidado.

Pues te sirven sus dientes y sus brío,

recíbele, no pierda desdeñado

lo que él merece, porque yo le envío.