- II - Al duque de Alba

By Diego Jimenez de Ayllon

Magnánimo Señor en quien se encierra

el esfuerzo valor y fortaleza

por quien la fe de Cristo y la grandeza

de España se sustenta en esta tierra.

Vuestra potente mano es la que aterra,

de Herejes y Traidores la braveza

y a todos los que habéis puesto en bajeza

con gran prudencia con justicia y guerra.

El Conde Ludovico en Frisa roto

huyendo se salvó de vos a nado

y aquel estrago no pondrá en olvido.

También se fue el de Orange mal tratado

con su potente ejército remoto

temiendo ser del todo destruido.