- II - Al peregrino

By Pedro Soto de Rojas

¿Dónde vuelas, soberbio pensamiento?

Ícaro mozo, mi consejo espera:

mira que al polvo humilde y blanda cera

ni el sol perdona, ni respeta el viento.

Fénix es sol, y su divino aliento

la procelosa de Aquilón esfera;

de cera y polvo tu porción ligera;

teme, vuelve a la tierra, que es tu asiento.

Pero sube, camina, no repares,

rompa tu fuerza los contrarios vientos

hasta ver de tu sol su luz a solas;

que, si muerto cual Ícaro bajares,

nombre darás al mar de mis tormentos

y eterno vivirás entre sus olas.