II

By Fray Cayetano Rodríguez

Veinte y cinco, feliz hoy tu victoria

derrocó al soberbia de un tirano,

y levantó con triunfo soberano

a nuestra patria al colmo de su gloria

La época empezaste de una historia,

en que pudo el humilde americano

desatar la cadena de su mano,

llenando de grandeza su memoria

¡Oh, día grande, heroico, y memorable!

¡Oh, día de virtud! ¡Qué regocijo

al oír tan sólo tu renombre amable

de la América siente el ínclito hijo!

Tú mereces loores, cuanto es dable,

pues que el dios de la patria te bendijo.