- III - En la muerte de Cristo contra la dureza de corazón del hombre

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Pues hoy derrama noche el sentimiento

por todo el cerco de la lumbre pura,

y amortecido el sol en sombra oscura

da lágrimas al fuego y voz al viento;

pues de la muerte el negro encerramiento

descubre con temblor la sepultura,

y el monte, que embaraza la llanura

del mar cercano, se divide atento,

de piedra es, hombre duro, de diamante

tu corazón, pues muerte tan severa

no anega con tus ojos tu semblante.

Mas no es de piedra, no; que si lo fuera,

de lástima de ver a Dios amante,

entre las otras piedras se rompiera.