- III - Soneto a una señora que se puso un día delante de un su servidor, un alm...

By Pedro de Padilla

Si estando desarmada habéis podido,

vencer con el mirar al más osado,

de que sirve mostrar el cuerpo armado,

a los humildes ojos de un rendido.

Al cautivo que está de vos vencido,

mostraros con semblante tan airado,

viéndole a vuestros pies arrodillado,

a moro muerto, gran lanzada ha sido.

Si fue pensar que quiero revelarme,

nunca tal me pasó por pensamiento,

después que supo el alma conoceros.

Y si fue con temor asegurarme

no es posible que haga mudamiento,

un corazón tocado de quereros.