- III -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

De antigua palma en la suprema altura,

con los sacros olores del oriente,

para su parto y muerte juntamente,

hace la fénix nido y sepultura.

Mueve las alas para arder segura,

que el fuego a su esperanza está obediente;

y así, sus llamas fieles más luciente

la restituyen a la edad futura.

De esta manera en la sagrada palma

de nuestro alto valor arder presume

mi pensamiento alegre entre sus ramas;

que vuestro ardor da vida al que consume;

y así, no es temerario el que a sus llamas

entrega el gran depósito del alma.