- III -

By Fernando de Herrera

Pues de este luengo mal penando muero,

sin que remedio alguno estorbe el daño,

amor me dé, en consuelo de mi engaño,

falso placer ajeno, aunque postrero;

que mi dolor anime el duro acero,

y en blanda saña el tibio desengaño,

y el desdén manso, en cuya ausencia engaño

mi perdición, y en vano el bien espero;

para que de mi muerte la memoria,

y en voluntad ingrata mi firmeza

haga a la edad siguiente insigne historia,

que de mis esperanzas y riqueza

fincarán (¡corto premio a tanta gloria!)

deseos acabados en tristeza.