- III -

By Francisco de Borja y Aragón

Aquel tan venerable atrevimiento

con que domó vagando el corvo pino

la cerviz de las olas, peregrino

a la injuria del Sol, fuerza del viento,

cuando del monte el natural asiento

dejó, fiado a la amistad del Lino,

y cómplice en la industria abrió camino

al más osado, y codicioso intento.

Por nuevos campos, extranjero errante,

llevando por ejemplo la osadía,

desprecia el miedo, que miró delante.

¡O ambicioso poder! qué valentía

puede haber de peligros, que te espante,

pues se rindió el mayor a tu porfía.